Justicia Alimentaria denuncia el greenwhasing alimentario en España

  • La organización ha investigado las prácticas de la industria alimentaria y los procesos que utilizan para desmontar las grandes mentiras que hay detrás de los productos “eco”

  • La mayoría de las certificaciones actuales vinculadas al medio ambiente o al bienestar animal están ideadas por la propia industria y fundaciones privadas

  • La organización reclama mejorar la legislación existente garantizando unos estándares de obligado cumplimiento y controlados por la inspección pública que respete los derechos laborales y humanos, el medio ambiente y la salud

València, 30 de septiembre de 2021. ¿Qué significa que un alimento tiene la etiqueta bio en su packaging? ¿Sabes cuánto contamina el yogurt ecológico que compras todas las semanas?  Hoy en día, muchos productos alimentarios cuentan con infinidad de sellos y certificaciones fruto del greenwashing empresarial, técnicas de marketing que las empresas utilizan para aprovecharse del vacío legal que impera en la industria alimentaria. Justicia Alimentaria ha presentado hoy en València el informe ‘Las Mentiras que Comemos. Anatomía del greenwashing alimentario’, con el objetivo de denunciar esta praxis y la falta de legislación al respecto.

El estudio, elaborado por Ferrán García, investigador de Justicia Alimentaria, hace hincapié en que estas prácticas pretenden confundir al consumidor. “Las empresas aprovechan el vacío legal para jugar a la confusión y vender más. Se muestran comprometidos con los problemas ambientales, sociales o de salud que éstos tienen pero realmente no cambian el contenido del producto, solo incorporan un atributo en la etiqueta”, comenta Javier Guzmán, director de Justicia Alimentaria.

Estos sellos corporativos están diseñados y controlados por la propia industria o en colaboración con fundaciones privadas. Uno de los que tiene más presencia es The Carbon Trust o Certificación de Neutralidad de Carbono, una distinción climática que certifica que un producto está comprometido con la descarbonización, pero la realidad es que el consumidor es incapaz de saber si el producto ha emitido mucho o poco CO2 durante su elaboración.

 

Certificaciones confusas

Poner un sello ecológico en un producto traslada al consumidor la idea de que es mejor que uno que no lo lleva. Además, la certificación ecológica no distingue aspectos laborales o de derechos humanos. “La agricultura intensiva de exportación se traduce en explotación laboral y, en muchos casos, en explotación humana”, añade Guzmán.

El sello oficial de producción ecológica indica que se han cumplido los requisitos específicos que recoge la normativa que lo regula, el problema es que puede inducir a error al generar unas expectativas superiores a lo que su normativa regula. Un claro ejemplo son las frutas y hortalizas cultivadas en invernaderos de regadíos. Estas, pueden llevar la certificación ecológica pero detrás hay un fuerte impacto en el cambio climático y en la explotación del agua.

 

Verde parece, verde no es

En la producción agrícola, invernaderos, regadíos y fertilizantes son las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero y esto no se tiene en cuenta a la hora de calcular las condiciones ecológicas de los sellos. España es el segundo país del mundo en superficie de invernaderos, con 70.000 hectáreas, por detrás de China que tiene 80.000. Solo Almería y la costa de Granada cuentan con 30.000 hectáreas de invernaderos que producen 4,5 millones de toneladas de frutas y hortalizas, de ahí sale el 25% de todas las frutas y hortalizas que consumen en Europa.

Los regadíos son la segunda fuente de emisión de CO2 de la producción agrícola, que consumen alrededor del 80% del agua de las cuencas del país. Además, la agricultura intensiva depende del uso de fertilizantes sintéticos que inevitablemente emiten dióxido de carbono en su producción y requieren una elevada cantidad de energía.

Por otro lado, el informe destaca que la fabricación y el uso excesivo de fertilizantes sintéticos es la gran fuente de emisión de CO2 del sector agrario, prácticamente la mitad de las emisiones de todo el sector agrícola (el 45%) es atribuible a los fertilizantes, además de ser altamente demandante en energía y totalmente dependiente de la disponibilidad y precio del gas natural. A modo de ejemplo, la energía necesaria para fabricar todo el fertilizante sintético usado en la agricultura española es la equivalente a la que utiliza una ciudad como Barcelona todo el año o el 45% de la que utiliza Madrid.

 

 También en la explotación animal

Los sellos de bienestar animal también están en auge como es el caso del de Interporc, la asociación de las empresas productoras de cerdo. Sus criterios son tan laxos que permiten la castración de los cerdos sin anestesia hasta los siete días de vida, el recorte de dientes y rabo o que el 20% de los animales padezca dificultades respiratorias. Interporc asegura que el 60% del sector ya ha logrado su sello. Este es un claro ejemplo de que la población sobreentiende que ese producto ha pasado unos filtros de bienestar animal, pero la realidad es muy diferente.

 

Soluciones que pasan por la administración

La gran mayoría de sellos que encontramos en los alimentos están creados por la propia industria. Desde Justicia Alimentaria piden impulsar políticas públicas firmes y precisas que luchen contra el cambio climático, produzcan una alimentación sana y respeten los derechos laborales y humanos. “Hace falta un cambio radical del sistema alimentario, por eso tenemos como objetivo mejorar la legislación existente garantizando unos estándares de obligado cumplimiento y que estén controlados por la inspección pública”, dice Javier Guzmán. De entre las propuestas, destaca la prohibición de los sellos y la auto certificación corporativa alimentaria, apostando por un sistema público de etiquetado y certificación social, ambiental y de salud y la implicación del Gobierno y Administraciones públicas de acabar con las prácticas de explotación laboral.

 

Sobre Justicia Alimentaria

Justicia Alimentaria es una asociación que trabaja para cambiar el sistema agroalimentario actual, que enferma las personas, oprime y expulsa a las comunidades rurales y destruye el medio ambiente. Este cambio pasa por la consecución de la Soberanía Alimentaria con el objetivo de lograr sistemas de producción locales y justos, que proporcionen una alimentación saludable para las personas y para el planeta.

 

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El 65% de la energía consumida en el Hospital de Manises proviene de fuentes renovables

Para lograrlo, el centro sanitario ha sustituido el suministro de energía eléctrica por uno proveniente de fuentes renovables

Además, en 2020 el consumo que más se ha reducido ha sido el del gas natural, principal foco de energía no renovable, que ha bajado en un 13% con respecto al año anterior

Ricardo Trujillo: “Llevamos años realizando actuaciones en todas nuestras áreas de consumo de energía para contribuir a un sistema sanitario sostenible y respetuoso con el medio ambiente, en línea a la salud de las personas”

 

El Hospital de Manises continúa apostando por un Programa de Eficiencia Energética contribuyendo no solo al ahorro sino también al cuidando del medioambiente en línea con la salud de las personas. Esta línea de actuación se traduce, entre otras cosas, en una disminución considerable en el consumo de energía del centro hospitalario haciendo que un 65% de las energías consumidas sean renovables. Para ello, el centro sanitario sustituyó el suministro de energía eléctrica por uno proveniente de fuentes renovables.

Prueba de esto es que durante 2020 el gasto que más se ha reducido ha sido el del gas natural que ha bajado en un 13% con respecto al año anterior. “Llevamos años realizando actuaciones en todas nuestras áreas de consumo de energía para contribuir a un sistema sanitario sostenible y respetuoso con el medio ambiente, en línea a la salud de las personas”, explica el doctor Ricardo Trujillo, gerente del Departamento de Salud de Manises.

“Las cifras de reducción de consumo energético y de generación de energías renovables ha sido posible gracias a una gestión eficiente de las instalaciones de climatización, agua caliente sanitaria e iluminación. Consumir menos es importante, pero en nuestro caso, hacerlo de forma eficiente es clave ya nuestra actividad es continua a cualquier hora, todos los días del año”, explica Iván Ruiz, responsable de Infraestructuras del Departamento de Salud de Manises. Además, Iván afirma que “este tipo de medidas supone no solo afianzar nuestro compromiso con el medio ambiente, sino también con la salud del planeta en línea con la salud de las personas”.

 

AECC Valencia impulsa la investigación en cáncer con cuatro nuevas ayudas predoctorales

Las ayudas, dotadas con hasta 88.000 euros, están orientadas al impulso del talento joven investigador y el desarrollo de proyectos científicos que permitan avanzar frente al cáncer

En concreto, los proyectos seleccionados en esta quinta edición buscan nuevas vías para mejorar el abordaje de esta enfermedad y personalizar los tratamientos de distintos tumores, como el cáncer de pulmón y el cáncer de mama

Desde 2016, AECC Valencia ha contribuido a la investigación en cáncer con cerca de 2 millones de euros

Para seguir impulsando la investigación, celebrará el próximo 22 de septiembre su cuestación con más de 100 mesas distribuidas por la capital del Turia

 

La Asociación Española Contra el Cáncer de Valencia (AECC Valencia) ha adjudicado ayudas a cuatro jóvenes investigadores con el propósito de dar continuidad a su investigación predoctoral en cáncer y avanzar así frente a una enfermedad que afecta cada año a cerca de 30.000 valencianos. En concreto, los proyectos de esta quinta edición permitirán el estudio de nuevas vías para mejorar el abordaje del cáncer y personalizar los tratamientos de distintos tumores, como el cáncer de pulmón -el tumor más mortal en la Comunitat- o el cáncer de mama -el segundo con mayor incidencia-. “Nuestro propósito como Asociación, alineado con el de la OMS, es conseguir el 70% de supervivencia en cáncer en 2030 y para ello es necesaria la investigación”, explica el doctor Antonio Llombart, vicepresidente de AECC Valencia.

Gracias a estas ayudas que concede la Asociación, los jóvenes podrán desarrollar sus proyectos en centros de referencia en el ámbito de la investigación oncológica en la Comunitat Valenciana. Las ayudas tienen una duración de tres años, prorrogables hasta un año más, y una dotación total que puede alcanzar hasta los 88.000 euros -22.000 euros por año- y que es posible gracias a la recaudación del circuito de carreras y marchas solidarias Runcáncer.

 Casi 2 millones para la investigación en cáncer

Desde 2016, la Asociación Española Contra el Cáncer de Valencia ha destinado 1.944.667 de euros a impulsar la investigación en cáncer, situándose como una de las entidades pioneras en el desarrollo de nuevos proyectos científicos que contribuyan al abordaje del cáncer. Con respecto al programa de ayudas predoctorales, 23 jóvenes investigadores han podido desarrollar su carrera gracias a la financiación que reciben de la Asociación, una cifra que sitúa a AECC Valencia como una de las Juntas de la Asociación con mayor inversión y número de proyectos científicos financiados a nivel nacional.

“Según el último informe de la Red Española de Registros de Cáncer, la supervivencia en hombres se sitúa en 55,3% actualmente, con un aumento de 3,3 con respecto al 2015 y en mujeres se sitúa en un 61,7% con un incremento de 2,6 puntos respecto al mismo año. Sin embargo, hay tumores con supervivencia baja como páncreas, esófago o hígado y otros con las supervivencias estancadas como por ejemplo laringe, estomago o pulmón que necesitarían más investigación. Por ello seguimos demandando mayor financiación para el impulso de nuevos proyectos que consigan mejorar la supervivencia”, añade el doctor Llombart.

 Cuestación para investigar en cáncer

Para seguir contribuyendo a la investigación, AECC Valencia celebra este mes de septiembre su cuestación que ha contado con el soporte de los equipos de investigación de los organismos valencianos de referencia en este ámbito. El Centro de Investigación Príncipe Felipe, la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana, el Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico, la Fundación de Investigación del Hospital General y el Instituto Valenciano de Oncología visibilizarán en sus redes la necesidad de seguir impulsando nuevas líneas de estudio que permitan mejorar el abordaje de los distintos tumores y mejorar las posibilidades de supervivencia en cáncer.

El próximo 22 de septiembre, en el marco de la celebración del Día Mundial de la Investigación en Cáncer, la Asociación sacará 110 mesas petitorias a las calles valencianas como culmen a la recaudación, con todas las medidas higiénicas y de prevención necesarias.

 

El Hospital de Manises recomienda la anticipación positiva en la vuelta colegio en tiempos de Covid-19

Que los niños perciban la vuelta a las aulas como algo positivo es una de las claves para que este proceso sea más fácil

Además, los especialistas recomiendan que los días previos al comienzo de las clases se retomen las rutinas de acostarse pronto y madrugar para que la incorporación sea progresiva

Durante los primeros días de colegio es clave que los padres recojan a los pequeños que se incorporan a las escuelas infantiles por primera vez con puntualidad y positividad

Con el mes de septiembre llega la vuelta al cole después de más de dos meses de vacaciones. Unos días en los que, tanto para padres como hijos, pueden conllevar momentos de nerviosismo, agitación o estrés. En el caso de los niños, es un momento que hay que preparar junto con ellos para evitar que sea motivo de descontento. “La clave es la positividad. Hablarles de las actividades que van a llevar a cabo, de los amigos con los que se reencontrarán o los nuevos niños que conocerán”, explica la Dra. Alicia Ventura, pediatra y coordinadora del Centro de Salud de Chiva.

En el caso de los padres, la vuelta a costumbres diarias como acostarse pronto, madrugar o comer a una determinada hora son detalles que hay que cuidar ya que marcan el retorno a la cotidianidad de los más pequeños. “Es recomendable que varios días antes se empiece a volver a las rutinas habituales en los hogares donde haya niños. Para ellos, esto indica orden, organización y vuelta a la normalidad lo que les ayuda a que la vuelta sea gradual”, explica la especialista.

 

Los primeros días, claves para la adaptación

Una vez preparado el terreno para el día que comienzan las clases, la primera semana es crucial para los más pequeños que se incorporan por primera vez a la escuela infantil o para aquellos que llevan pocos años en las aulas. “En este proceso es importante que los padres sean protagonistas a la hora de llevarlos y recogerlos ya que, de esta manera, los niños se sentirán acompañados en el proceso de adaptación”, indica la pediatra del centro sanitario.

Además, vale la pena destacar varios momentos claves en que los padres han de ser cuidadosos y estar pendientes para que la adaptación sea correcta. Uno de ellos es el momento de la entrada al colegio. “Que el niño sea quien entra por su propio pie le dará una seguridad que es muy beneficiosa en el proceso. Por otro lado, a la hora de dejarlo en el aula y despedirse de él es recomendable que los padres sean rápidos pero que lo hagan de manera alegre y sin mostrar preocupación”, comenta la Dra. Ventura. “Por último, a la hora de la recogida es fundamental que los padres sean puntuales y recojan al pequeño con actitud positiva incidiendo en las cosas buenas que ha aprendido”, concluye.

 

La UA analizará el nivel de absorción de CO2 de las paulownias

Acuerdo entre CEMEX y la Universidad de Alicante  

LA UA ANALIZARÁ EL NIVEL DE ABSORCIÓN DE CO2 DE LAS PAULOWNIAS

  • El proyecto tiene como objetivo estudiar el impacto de esta especie vegetal en el entorno de su fábrica en Alicante.

  • La explotación cuenta con 3.200 ejemplares de paulownias, una planta que capta diez veces más CO2 que cualquier otro árbol.

  • El terreno donde se ubica esta plantación ha sido utilizado, además, para realizar jornadas de reforestación y sensibilización con escolares de la zona.

           

Alicante, 09-09-2021.- ¿Cúanto CO2 absorben las paulownias? Conocer esta información es el principal objetivo del convenio que acaba de firmar CEMEX con la Universidad de Alicante(UA). El estudio analizará, entre otros aspectos, la capacidad de captación de dióxido de carbono de estos árboles en el entorno de la fábrica y su influencia en la composición de los suelos y en la vegetación del entorno.  Y es que, se trata de una especie vegetal  caracterizada por su rápido crecimiento y por su importante freno a la erosión de los terrenos que proporciona su cultivo.

El proyecto, liderado por el catedrático de la Universidad de Alicante y experto en ecología, Jordi Cortina, contará además con el trabajo de otros dos investigadores del Departamento de Ecología de la Universidad, David Fuentes y Alejandro Valdecantos. En este sentido, el estudio se dividirá en tres fases: el análisis de la plantación y el acopio de información sobre su gestión y cartografía; muestreo y análisis de los suelos y de la vegetación en la que se enmarcan; y por último, se calculará cómo su integración en la fábrica influye, reduciendo los flujos anuales de carbono en la planta y en el entorno.

En 2019, CEMEX decidió iniciar la plantación de paulownias en el entorno de la fábrica de Alicante debido a sus especiales características de crecimiento y por ser considerada una especie que absorbe diez veces más CO2 que otros tipos de árboles. Desde esa fecha CEMEX ha ido ampliando la superficie cultivada con esta especie, que en la actualidad ocupa ya una extensión de ocho hectáreas y suma 3.200 árboles. Según señala Oscar Nasarre, director de la fábrica, “esta iniciativa y el estudio de su impacto se enmarcan en la estrategia de cambio climático de CEMEX, Futuro en Acción. Las conclusiones que se obtengan nos permitirán valorar la ampliación de la plantación con nuevos ejemplares e incluso la conveniencia de exportar esta iniciativa a otras plantas de la compañía”.

El resultado de este proyecto de investigación culminará con la redacción de un informe en el que quedarán especificados los niveles de carbono captados,  tanto por cada planta de forma individual como por la totalidad del área reforestada. Asimismo,  la UA desarrollará una fórmula que permita a la compañía actualizar los resultados a medida que vaya creciendo la superficie de plantación.

En estos momentos CEMEX está inmersa en un plan global, denominado Futuro en Acción, focalizado en alcanzar la neutralidad en carbono de sus procesos y productos con el compromiso de conseguir un hormigón cero emisiones para 2050 y una reducción de las emisiones de CO2 en Europa del 55% en 2030, tomando como base 1990.