Casa Caridad lanza una campaña para colaborar con la «Casa» de los más vulnerables

La Asociación alerta que esta pandemia va a cronificar la pobreza de los más vulnerables y aumentará el número de usuarios por problemas económicos derivados de la crisis.

Casa Caridad ha repartido cerca de 6.000 raciones de alimentos y ha realizado más de 1.500 atenciones por vía telemática con personas que han solicitado ayuda a la Asociación. Estas son algunos de los datos de la ONG durante el primer mes desde el Estado de Alarma decretado por el Gobierno de España por la pandemia del Covid-19 en los que Casa Caridad ha continuado atendiendo las 24 horas del día a las personas más vulnerables de València, adoptando las medidas de prevención indicadas por las autoridades sanitarias.  Y es que ante la crisis del Coronavirus la entidad prevé la cronificación de la pobreza de los más vulnerables y el aumento del número de usuarios por problemas económicos derivados de la crisis. Por eso la ONG ha hecho un llamamiento a la solidaridad de los valencianos con una campaña que pone en valor la importancia de tener un hogar para las personas vulnerables, solicitando la ayuda de la ciudadanía para continuar con su labor.

Actuaciones durante el confinamiento

Actualmente, la entidad aloja a más de 120 personas -la mitad son españoles y el resto de más de 20 nacionalidades- en los albergues de Pechina y en los módulos de familias y convalecientes ubicados en Benicalap.  En el primer mes de confinamiento, la entidad ha repartido cerca de 6.000 raciones de alimentos. “Por una parte, se mantiene el servicio de comedor para las personas alojadas en los albergues, mientras que para las personas que tienen un recurso habitacional se les está repartiendo un kit semanal de alimentos para que se queden confinados en sus domicilios”, explica el presidente de Casa Caridad, Luis Miralles.

“Las personas en riesgo de exclusión social son los grandes olvidados de esta pandemia. En los albergues tenemos a familias con menores, personas mayores o con problemas de salud. Gente que no tendría un alojamiento o acceso a alimentos sin la ayuda de entidades como la nuestra. Pero, además, precisan de un acompañamiento para seguir trabajando con ellos en talleres y sesiones individualizadas para la adquisición de habilidades sociales y facilitar su normalización”, asegura Luis Miralles.

En esta línea, hay que señalar que el equipo de Trabajo Social de la Asociación ha realizado más de 1.500 atenciones por vía online. “A través de medios telemáticos atendemos todas las necesidades de estas personas, como por ejemplo es el caso de las 150 familias de los niños de nuestras Escuelas Infantiles, que por la pandemia se han quedado sin clases y sin servicio de comedor. Nos llaman pidiendo todo tipo de información, desde asesoramiento sobre los vales-comedor, solicitud de pañales, la gestión de prestaciones o ayudas para poder pagar sus alquileres”, indica el presidente de Casa Caridad.

Cronificación de la pobreza

Desde Casa Caridad se advierte que “la situación de pobreza de nuestros usuarios se está agravando con esta crisis, muchos de ellos están perdiendo sus trabajos y sus ingresos, por lo que su panorama es extremadamente preocupante. Si antes tenían algún tipo de ingreso que les permitía poder pagar un alojamiento, ahora se encuentran sin nada”, explica la gerente, Guadalupe Ferrer.

Por ello, la Asociación hace un llamamiento a la solidaridad ya que “a la situación de las personas sin hogar se va a sumar la de miles de familias que van a sufrir la crisis provocada por esta pandemia y que necesitarán de recursos como los que ofrece Casa Caridad. Va a ser fundamental la colaboración de la sociedad para seguir atendiendo a todas estas personas necesitadas ya que,  por experiencias de crisis anteriores, las previsiones de usuarios van a aumentar notablemente”, subraya Guadalupe Ferrer.

 



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